domingo, 19 de marzo de 2017

nos separamos

Nos separamos sin ningún reproche,
sin decirnos adiós ni hasta mañana,
la angustia  se había vuelto sobrehumana
y huía nuestro cuerpo a medianoche.

No teníamos casa, perro o coche;
el amor se lavaba en palangana,
las horas redoblaban la semana
del bolsillo apretado como un broche.

Los tiempos del empleo estaban lejos
de las bodas de azúcar u hojalata,
al mirarnos de pie nos vimos viejos

tratando de aliviar la mala pata.
Nos dimos algún beso y dos consejos
y fuimos al futuro sin corbata.


sábado, 11 de marzo de 2017

coplerío casual

coplas En revisión



Coplerías casuales.





El que ya no toma vino

bebe el jugo de las ranas

crudas, vivas, casquivanas,

que me resisto a moler.




Aunque esto no pudo ser

y seamos pura espuma,

sin su voz nunca es lo mismo

en letras de punto net.



Los referentes que exijo

responden: Muestre el carné.



17 minutos se esfuman

si Belcebú mete mano,

nadie en el hospital anuncia

la muerte del coronel.



Queda poco de apolíneo

cuando el proscenio se apaga

entre la orquesta y la escena

sobreviven los designios



y los cuy pasean de noche

brindando por su salud

aunque no les satisfaga,

ir juntos en multitud.



“Salgo a comprar su alimento

en una hora regreso,

busco hallar el primer beso

de Safo y de Wallada”,


dijiste una madrugada

visualizando el problema.



El reggae de los haitianos

sabe por diablo y por viejo.

Operación fraudulenta

querer vencer al espejo

en vivo o cámara lenta.


La homeopatía no cura

El alma no se calienta

inflamando su osamenta

con sentencias y torturas.


Mis milagros personales

tienen fiebre cuando canto

en español o esperanto

soy su tabla de planchar.


Cada cual en su lugar,

si no somos para tanto.




Procesando y resumiendo,

motivos para olvidar.

Si seremos masoquistas

los amantes sin hogar.



¿Cómo escuchaste los ruidos

que sonaban en mi alcoba?

¿Serás bruja con escoba

como alguna vez fui yo?


Soy melómana y no niego

mi condición de paloma

mensajera y sin diploma,

con un arrullo de pena.


Que lloren las churumbelas

de cocineras esclavas

con baberos color púrpura

y enaguas bajo la falda.



Los felinos sienten fobia

de ratones asustados.

No dan vueltas a la noria

con piojos resucitados.



Si salvando las distancias

se nos fuera de las manos,

andar comparando en ganga

con un baile de coreanos

es de torpe extravagancia.



Ni todos somos humanos

ni soñamos usar tanga.


No voy a poder dormir

un rayo me ha iluminado

un sol puro y estrellado

con narcisos y bandurrias

que tocan las chicas rubias

en barcos ebrios y alados.






Etc


Un unicornio de tres cuernos

Un unicornio
con tres cuernos
voló por mi ventana
hacia el abismo

Cabizbajo preguntaba
quién podrá remover
el estigma
de su testa violada.

La luna lo observaba.
y callaba.

Canción


Canción

Joaquín: entendí
con pena y sin gloria.
no sos para mí;
lo sé de memoria.

Por fin, pude ver
la cruel realidad.
Ya sé que tardé
en decir good bye.

Porque hoy terminó
mi anhelo de amor,
que fue un espejismo
si nunca empezó.

Es siempre lo mismo.

Cuando cumplas treinta
te vas a dar cuenta
que la vida pasa
así de un tirón.

Tendrás zancadillas
por no ir de rodillas
pidiendo permiso
a la sinrazón.

Huí de tu piso.

No tienen perdón
los malentendidos
jamás comprendidos
del día de ayer

no son evidencia,
faltó tu presencia
en este revés
que no te sabés.

Por fin, comprendí
con pena y sin gloria:
no sos para mí;

se acabó la historia.

jueves, 2 de marzo de 2017

rimas bobas


Malos momentos, señores,
para andar de cacería.
Y yo que no me creía
que iba a tener decadencia
encuentro en toda la ciencia
motivos para estar triste.
Dice Lu: "Alpiste, perdiste"
y se monta un show en vivo
que desconoce al esquivo
cantautor de bar y esquina
a quien le dicen "Sabina"
cuando cae en el olvido.
Les confieso que he vivido
más solo que un terrorista,
imaginando la lista
de menciones a Lucía,
mi perfecta progresía,
mi sultana, mi reparo,
ahora que estoy en paro
y me duele ese talón
de Aquiles, el maricón
que es sintagma de la bella.
Yo siempre le canto a Ella,
cuando llega la ocasión,
de empeñar mi selección
de versos, ripios y morbo.
Perdonen si los estorbo;
extraño su voz quebrada.
Mi musa, mi casi nada,
mi exnovia, mi picardía
en 8 sílabas suena.
Es mi droga de la buena
y yo el picaflor de noche
que sola la lleva en coche
cuando viaja por su tierra
tratándola como perra
entre pactos y telones.
Me encanta hacer papelones
porque es mi grito de guerra.