jueves, 10 de abril de 2014

Si mañana te llamo y no te encuentro

Si mañana te llamo y no te encuentro 
y pierdo mi escondite de repente, 
mis cuerdas rodarán inútilmente 
con tenue desaliño adolescente. 

El rostro compungido, el epicentro, 
la trampa del ratón con queso viejo, 
los muros sin ventanas, el bosquejo 
de la tela de araña en el espejo 

serán el santo y seña de tu huida, 
la guerra al corazón que se descuida 
con bodegas de vino y mala vida 
en bares de tabernas pestilentes. 

Mil caries desalojan a los dientes 
de aquellos que sufriendo como un ente 
escaldaron el rasgo insuficiente 
del hombre dibujado como un druida. 

Con vueltas y revueltas no te quiero, 
estoy del otro lado, y desespero. 
Océano sin huella ni velero, 
mis manos acogotan a mi mente. 

El pasado fugaz, grandilocuente, 
nos miente sin excusa. Irrefutable 
el mundo de los módicos contables 
con diario de perdón sosos y afables. 

Apenas nos condena un hemisferio 
que roza en el confín del planisferio 
la noche de hechiceros y misterios 
soñados a la par con los de enfrente. 

Tronando en Buenos Aires, no hay consuelo 
para una tarde gris, mi oscuro vuelo 
no llega a remontar la faz del cielo 
que el móvil me devuelve indiferente.*** 

Voto a bríos, con dios y con mi pena, 
que alivie de mis labios la condena 
de ser para ti espectro, luz, sirena, 
sin nada que aportar como mujer. 

Habrá que ver si es cierto, habrá que ver 
si el nudo en la garganta se deshace 
del modo tan sencillo como nace 
el ciclo del dolor con su desguace. 

Montaje que alucina y quema vivos 
a cuerdos de recuerdos acordados, 
trabalenguas de moda, deslenguados, 
que tienen por objeto al ser amado. 

Y así tiñe mi viaje de tiovivos, 
las canas de una voz que suena raro, 
desordena perfiles. Cuesta caro 
tener por profesor tiro y disparo. 

Este canto se asombra y no se entera, 
desgranando palabras despechadas, 
al cursor de los pliegues y asonadas. 

La penúltima vez, es la primera 
que truena contra el hueco de la alfombra, 
se excita, se desquicia y no te nombra. 

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