sábado, 26 de abril de 2014

Este ombligo

Este ombligo del mundo que no gana 
la luz que manipula y adolece 
impugna los alivios o ensordece, 
se funde entre las mañas haraganas. 

Un origen de cuento mal contado 
en huracán de lodo y de ceniza 
releva del absurdo por la risa 
de oración de adjetivo equivocado. 

Siempre será imposible que el cerrojo, 
corte las alas del gris diablo rojo 
de hueros angelotes maltratados. 

Enhebrando los huesos en tiritas, 
las entradas, picadas, salsas fritas, 
una mano de cal, una de arena, 

nos halla nuevamente en la faena; 
aguarda buena fuente en sobremesa 
sin canciones para quien no nos reza 
en la fiesta del dios crucificado 

por mano de un Pilatos servicial, 
Con fe ciega, construimos trinidades 
festejando lejanas Navidades, 
en nuestro abrevadero manantial. 

Entretanto, repinta sus blasones, 
vestido de borracho nazareno, 
un rey ex Ku Kux Klan, ahora moreno, 

que apunta sus arteras ilusiones 
de oro negro, desgracia mineral, 
mientras alguien prepara un funeral. 

jueves, 10 de abril de 2014

Si mañana te llamo y no te encuentro

Si mañana te llamo y no te encuentro 
y pierdo mi escondite de repente, 
mis cuerdas rodarán inútilmente 
con tenue desaliño adolescente. 

El rostro compungido, el epicentro, 
la trampa del ratón con queso viejo, 
los muros sin ventanas, el bosquejo 
de la tela de araña en el espejo 

serán el santo y seña de tu huida, 
la guerra al corazón que se descuida 
con bodegas de vino y mala vida 
en bares de tabernas pestilentes. 

Mil caries desalojan a los dientes 
de aquellos que sufriendo como un ente 
escaldaron el rasgo insuficiente 
del hombre dibujado como un druida. 

Con vueltas y revueltas no te quiero, 
estoy del otro lado, y desespero. 
Océano sin huella ni velero, 
mis manos acogotan a mi mente. 

El pasado fugaz, grandilocuente, 
nos miente sin excusa. Irrefutable 
el mundo de los módicos contables 
con diario de perdón sosos y afables. 

Apenas nos condena un hemisferio 
que roza en el confín del planisferio 
la noche de hechiceros y misterios 
soñados a la par con los de enfrente. 

Tronando en Buenos Aires, no hay consuelo 
para una tarde gris, mi oscuro vuelo 
no llega a remontar la faz del cielo 
que el móvil me devuelve indiferente.*** 

Voto a bríos, con dios y con mi pena, 
que alivie de mis labios la condena 
de ser para ti espectro, luz, sirena, 
sin nada que aportar como mujer. 

Habrá que ver si es cierto, habrá que ver 
si el nudo en la garganta se deshace 
del modo tan sencillo como nace 
el ciclo del dolor con su desguace. 

Montaje que alucina y quema vivos 
a cuerdos de recuerdos acordados, 
trabalenguas de moda, deslenguados, 
que tienen por objeto al ser amado. 

Y así tiñe mi viaje de tiovivos, 
las canas de una voz que suena raro, 
desordena perfiles. Cuesta caro 
tener por profesor tiro y disparo. 

Este canto se asombra y no se entera, 
desgranando palabras despechadas, 
al cursor de los pliegues y asonadas. 

La penúltima vez, es la primera 
que truena contra el hueco de la alfombra, 
se excita, se desquicia y no te nombra. 

martes, 8 de abril de 2014

La canción del abandonado







¿De qué sirve rogarte que me quieras?,
¿que adores lo que acaso te entregué?
Tenemos para amar la vida entera.
Cualquiera que los sepa será infiel.
Las cartas del dolor están echadas,
Dejame si querés, pero volvé.
La noche se decanta por lo incierto
No vale ser lo poco que tenés.
No me abruman los celos,
te lo juro.
Seguiré tomando el café expreso con fernet.
No hay nadie en este mundo, te aseguro,
que gane al desdeñar un tentempié.
Y sin embargo, a veces, me despisto.
Ya sé no tiene dueño el corazón
y cuando estás con otr@, te desvisto
y escribo, de un tirón, esta canción.
Estar contigo
es aplacar el ruido de la lluvia.
Estar contigo
es irritarse frente al televisor.
Estar contigo
partiéndonos las uñas,
rodando como un viejo rock and roll.
Andate pero volvé.
Volvé, volvé.
Dejame pero volvé
a este camino cruel.
de amor sin fe.
Andate pero volvé.
Volvé, volvé.
Y después de estar conmigo,
andate si querés.


Letra: Lucía Angélica Folino.
Música e interpretación: Esdras Barbosa.

Perdiendo la fe en los hexámetros.

Perdiendo la fe en los hexámetros (publicado en el prólogo del libro De Colores de Abelardo Martìnez)

PERDIENDO LA FE EN LOS HEXÁMETROS
Trabajo de las noches y los días.
¡¿Que mal será de mí sin las palabras
que crearon los diablos de macabras
penitencias y oscuras pasantías?!
Las notas que leerás no son las mías,
La música pretérita que labras
oculta las mil y una abracadabras
cuando, a renglón seguido, desconfías
del arte de la pluma diletante
que leva la emoción de fe menguante
con ríspida, inaudita hipocresía;
pues, se ha llevado al mundo por delante,
calzándose al postor con su talante
la vanguardia de ritmo y armonía.





Registrada en SIAE Nro: 140480229 - 6-2-14

Los gastaplumas







LOS GASTAPLUMAS
Somos los gastaplumas.
Nadamos bajo la espuma;
o pateas o te abrumas,
Vestidos de rugby en Pumas
entre tinieblas y brumas.
Somos los gastaplumas.
Novelarán nuestras plumas:
Manuscritos, restas, sumas
que insumas y que subsumas
al frío del cortaplumas.
Somos los gastaplumas
del Montecristo de Dumas;
los habanos que te fumas
los platos del Gato Dumas
los manjares que consumas.
Somos los gastaplumas.
Juma el gallo y se despluma
ruma cúrcuma que agruma,
fuma, ahuma hasta que exhuma,
fuma, ahuma hasta que exhuma.
Somos los gastaplumas...


Salvando las distancias - IDSCONOSCIUTO






Salvando las distancias
(Lucía Angélica Folino- Lorenzo Gabetta)

After






After Lucía  por Esdras Barbosa.

Mi novia girasol









MI NOVIA GIRASOL.

(Versión masculina por Zico Barbosa)


Mi ángel de la guarda, mi desdicha, 
mi novia girasol, mi loba en celo, 
mi naranja de Lima: Vasconcelos, 
el pan de comunión, perro Bachicha. 

No miento si te digo que inspirado 
en tu fértil locura de astronauta, 
en este quite y pon te doy la pauta 
de mi amor, siempre vivo enamorado. 

Espero en el vaivén otra mirada, 
prendido al monitor con desconsuelo, 
mi mente se arrebola en tu llegada. 

El hada Campanita, que en los cielos 
aguarda al Peter Pan, sola y callada 
ignora que una Wendy es mi desvelo.