viernes, 11 de noviembre de 2011

Ojo por ojo,
diente por diente,
bello pariente,
era mi esposo.
Mi actual marido,
no da reposo,
me ha requerido,
con tal acoso,
que he vuelto a tiempo,
y sin sentido,
a este descuento
de amor prohibido.
Besos sin balas,
corazón tierno,
pasión con alas,
en el infierno
de las mandalas
que van con cuernos
a azules salas
de los internos
locos que incordian,
a los payasos
que los parodian
en el fracaso
del vino escaso.


Y sigo, y sigo
y me persigo
y te persigo
y sigue y sigue
que me desligue
tu trazo firme
sin que confirme
te contradigo
antes de irme
y si te mato
por ser tan pato
es porque yo amo
lamer tu mano.
(no coma hermano
punto y seguido),
y luego dos,
porque si hay Dios,
que ya lo sabe,
que ya lo he dicho
a ver si cabe
en setecientos
versos grasientos
a los mil vientos
desde mi nave.
Viva el enclave.

Resabios.

Cuanto resabio,
Ay, los muy guachos,
Son todos sabios.
Ay, que cabrachos
pierden los labios
en los despachos,
de las morochas,
que ganan cochas,
en los escabios
de los re-sabios
por los empachos,
patean tachos,
locos borrachos
por los agravios
de tantas bochas,
jugadas mochas
en los boliches
de los maliches,
de los mapuches.
No son tan sabios:
Osos peluches.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Rimas de la gallinita clueca

Lu
Pirata rojo; si me busca en el google no me enojo.
Si me llama por fono y me reclama, contaré los motivos de esta dama.