jueves, 20 de enero de 2011

El caballo de Atila

El caballo de Atila me sorprende
con sus versos de bodas bien rimados.
Ahora que... secuestran adosados
en campus de sonetos, nos los vende.


Permítame ensayar, venga y agende,
el día en que sus modos bien dotados
desdeñen que los diarios agrupados
no busquen apostar. Ya me comprende.


Tenga mano, paisano, y si se ofende
por verme así apostada en su camino,
me vengo y le convengo que no intento


moverme del sitial que usted pretende.
Aprenda a comulgar con Lu_Folino
en lugar de echar fuego a este portento.