jueves, 18 de diciembre de 2008

CIEN RIMAS BOBAS.

BLACKBERRY STORM


I-

Mora negra cruza el llano
anchas Alas del sombrero,
perdón que arranque con Vega
que de Santos fue pionero.

Continúo con el canto:
no se acople a mi destino
al Comendador de Ocaña
ni al Romancero de Olinos.

Ay, Capitán don Rodrigo,
el soberbio castellano,
Diego de la Vega, el Zorro
de los Cantares testigos.

Gracias a la vida,
gracias Utopía,
muera la efedrina
del zar de Sofía.

Gracias a las negras
a las negras sosas,
que son las puntanas
con carnes de diosa.

Gracias a la luna,
que habita mis noches
gracias a los hombres
que el verso derrochen.


II -

Mañanas subnormales evidentes
están perjudicadas por el crimen,
el viejo que ha violado a Misses Himen
no quiere parecer tan obsecuente.

Delatan el bochorno de la usura,
aliados y enfermitos sus sicarios,
y Lupita que es Virgen del Rosario
denuncia que don Fito nos censura.

Tendrán que devolvernos tantas veces,
los robos de chorizos palominos.
Sugiero que lo hagan y con creces,

en nombre de los labios argentinos
que acaban denunciando ante los jueces
suburbiales, el daño ultramarino.

III -

Dos pajarracos a tiros,
dos lobos desmelenados,
un par de dioses quemados,
una boca y dos suspiros.

Un volcán la infame prensa
dirá mentiras odiosas
y regará de piadosas
lágrimas, su burda ofensa.

¿Nadie sabe que el top manta
es una estafa flagrante?
Quien lo niegue, que alce el guante
por no ser quien lo agiganta.

Desafío a los templarios,
a luchar a luz del día,
por mucho que oiga Lucía
no quiero falsos corsarios.

Subcomandantes sin Marcos,
Zapateros en ojotas,
que nos rompen las pelotas
de fútbol, porque son narcos.

Siembran su leche en los charcos,
por no salir en las fotos
bailando con sus escrotos
de marines sobre el barco.

¡Qué escandalosa manera
de usufructuar sin excusas,
porque, señores, las musas
no son de lata y madera!

Mil códigos encriptados,
son el juego de Don Juan
y el voyeur del alacrán
que gastan el decorado



con bonos de millonarios
metidos en escenarios
negando con desenfado
a las novias de plenarios,

Los cieguitas de las rimas,
enterrarán sus osarios.
aunque digan que son primas,
los mandarán al calvario,
cuando caigan de sus cimas
de poderes millonarios.

domingo, 14 de diciembre de 2008

CIEN CANCIONES BOBAS ( en continuado )

Falta mucho todavía,
la trampa fue bien tejida
y por esa Musa ardida
se subieron al tranvía.


Son un par de coterráneos
metidos a bombardear;
tienen poco que alardear,
vecinos mediterráneos.


Que si el Norte fuese el Sur
como escribiera don Mario,
sacarían del armario
a quien merece el albur.


No les plancho los blusones,
don Manolo, se lo juro,
recibiendo perdigones
el corazón no lo curo.


¿Quieren gratis la sirvienta?
deberán compartir mesa,
porque a mí "de la cabeza"
no me lllaman Cenicienta.


¿Has visto el paso de cebra
que toreaba aquel espía?
Renacuajos de la Cía:
No trabajo más de negra.


Por mucho que alguna Dama,
de tan blanca azucarada,
ponga plumas en la almohada,
yo no les haré la cama.


A prepararse con eso
de cocinar tallarines,
escuderos mandarines,
es domingo, rallen queso.


A limpiar la-portería,
después de leer el diario,
te me rezas un rosario
de milagros de Lucía.

CIEN CANCIONES BOBAS (PARA JODER A LOS MUSOS)

¿Qué cuáles versos preguntas?
Las rimas, los chascarrillos,
Sabina, guardó el cuchillo
ante las novias presuntas.

Su descaro y desatino
tuvo limites siniestros
en sus ripios ambidiestros
hablándome en "argentino".

Si lees las entrevistas
descubrirás cien razones,
novias gordas, papelones,
todo escrito en las revistas.

No coinciden los cuerpazos
de "La Jime" en carne viva
y no es peruana "la piba"
a quien metiò manotazos.

Compré libros en Corrientes
que el viejo se atribuyó
y alegaba que ayudò
a guardar bolsas silentes.

Me llamaba su Pandora,
el cajón desastre en pleno,
su Sinatra, su Segura,
su Lope, Pancho y sereno.

Las fotos de photoshop,
las palabras eran mías,
en tales noches y dìas
del fogoso Robocop.

Quiero explicarlo y las rimas
me resultan impotentes
con palabras diferentes
de los que cobran las primas.

Habrás oído decir
que su "no novia" peruana
era una hija lejana
-que zanguango pa´ mentir-
de Vargas Llosa paisana,
Morena en Guadalquivir.

Todo era falso, todito.
Gasté fortuna en llamadas
al que comía "empanadas"
hamburguesas de lo-mito.

Viajé a Madrid a mi costa,
me presenté en el teatro
pero el Rey del dos por cuatro
me dejó en la trocha angosta.

No quiso abrirme la posta
del escenario gustoso,
pero dijo ser "mi esposo"
y abonarme con su bosta

del Boca de los partidos
de millonario ladrón,
de náufrago y polizón,
de torero empedernido.

Resumiendo, ¿qué te digo?
que quien le espetó, adivina,
¿quien te hace la agenda Sabina?

Maradona por testigo,
que es Dios para la Argentina,
fue esta morocha de esquina
y la Bolocco se inflaba.

Al fin debió, de rodillas
cuando el calor no pasaba,
pedirle perdòn por lerdo,
no sabía que los "cerdos"
se encuentran, entre comillas.

Podrìa escribir mil folios
de motivos o de infamias,
que van desde sus patrañas
de llamarme con oprobios,
con nombres de otras mujeres,
-dice que paga placeres-
y a mí me usaba a su suerte,
¡¡¡Yo lo salvé de la muerte,
del luto y màs menesteres!!!

Para colmo, el muy ladino
vivia haciéndose pajas,
la verdad es que sus jajas
son el cinismo asesino.

Como he dicho más arriba
creía que era la única
me tapaba con la túnica:
del Top Manta sin saliva

no me pagaba una copa,
se llevaba Juan sin Ropa
mis energías vitales,
mi inspiración de arrabales

y se chupaba la Coca.
Coca Sarli, Coca ína,
Cola Light y Coca Cola
no me devolvió ni un hola
el mafioso don Sordina.

Lo saco de sus cabales
con la ex KGB y la Cía
o no me llamo Lucía
vengadora de portales.